Aunque no era (según el aparejador) estrictamente necesaria la visita a la casita esta semana ya que el albañil no tenía ninguna duda, yo quise ver con mis propios ojos el estado de la obra, temiéndome tener que rehacer el proyecto.
Y no. A primera vista la reconstrucción del vano norte de la primera planta tenía muy buena pinta. La piedra, bien trabajada, y ubicada en su sitio.
El ritmo que lleva esta gente me hace meterles caña a los de la piedra para que me sirvan cuanto antes las piezas especiales: cabeceros y ménsulas. Sí, ménsulas para el balcón que finalmente decidí que se hiciera.
Medimos el ancho de la calle y aparecieron de nuevo las dudas y barajé la posibilidad de recortar aún más el vuelo de los aleros y el balcón. Pero una duda se resuelve con una consulta. No hace falta, está todo bien.
cuadragésimo tercer día del estado de alarma. qué bonitas la margaritas
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Hoy hay un poco más de vida en la calle. Primero fueron los árboles y luego
fueron los niños, pero la vida, al final, reaparece. Hoy han dejado salir a...
Hace 6 años
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Sí, porfa :-D