Si algo sale mal, se puede mejorar.
Andreas me pasó el presupuesto de la carpintería exterior y como era de esperar va a costar un huevo de la cara.
La semana pasada hice un pago a los albañiles. Hoy he ordenado una nueva transferencia (ya casi he conseguido pagarles mano de obra, materiales y gastos varios). Y después he llamado a Jesús.
Resulta que por una extraña razón sobran cabeceros. También sobrará algo de material como por ejemplo anticongelante... Todo esto y más que sobre se lo va a quedar Jesús (lo descontará al final). Me tiene que pasar un presupuesto para la siguiente fase (así lo hemos acordado), que será en... ¿2020?
Y...
Las piedras que había que conservar en su sitio en la antigua puerta por arte de buen albañil... Se han "caído". Sí, previsible pero igualmente fastidioso. Por supuesto no sabrán volverlas a colocar, ni las de las jambas ni las del arco. Momentáneamente me despido de la poca poesía que le quedaba a la construcción primitiva. Pero... Prometo volver a decirle hola :) Ya estoy pensando en hacerle unas barrabasadas a la casa, que aunque incompleta sigue viva.
La obra no acaba aquí.
:)
lunes, 16 de febrero de 2009
Esto no lo dijo Murphy
jueves, 12 de febrero de 2009
Buá
Estamos en crisis. Ay, y se acaba el dinero. Visita a la obra para dar las últimas instrucciones antes de cerrar la fase actual.
La puerta por la que hasta hoy se entraba a la casa ya no existe, ahora hay un agujero: están abriendo el hueco para recibir el cerco de la ventana que irá en su lugar. Damos órdenes para que se conserven las piedras inferiores de las jambas y el arco adovelado.
Casi todos los solaretes están colocados. El tratamiento en el frontal, nada que ver con el que había pedido. Están poniendo la losa del balcón, que además tiene el mismo acabado en el frente y en una parte (sólo) de los laterales. Yo no me explico nada pero lo dejo estar. Ya lo arrglarán, con la bujarda por ejemplo.
Han colocado el precerco de la ventana rasa de la planta primera. Se han cargado completamente el hueco para hacerlo caber y en un momento de inspiración han levantado las jambas perfectamente perpendiculares al muro, no respetando el derrame que tenían en origen. Corren malos tiempos para la lírica. Protesto pero no muy alto. No es cuestión de discutir, porque no va conmigo y porque además soy la promotora de la obra, a puntico de declararse en quiebra.
Los cargaderos de la fachada oeste por fin los hicieron (el de apoyo de la viga de madera y el de la ventana). En el otro extremo de la viga la solución queda más chunga. La cartela no es muy fina (se les olvidó el diseño?); para fabricarla emplearon chapa de por lo menos 10 mm (con la mitad habría bastado) y el encuentro con el zuncho y las ménsulas resulta algo...