lunes, 24 de agosto de 2009

La luz

Qué dura es la vuelta al trabajo. Se acabó la monotonía de las vacaciones playeras, con su infinitud horizontal de márgenes azules, sus noches llenas de arena y vacías de estrellas y luna, con sus días de nubes marrones, hidroaviones y anuncios itinerantes.Qué doloroso abandonar el abandono y volver a poner manos a la obra...
¡Pero qué gusto da tener que volver a taparse para dormir a pesar del calor diurno!
Zzzzzz......
Y valió la pena el sacrificio, los 511 Km desde el Mediterráneo hasta Aragüés con pernocta en Zaragoza y parada en Huesca para la recogida del material.Lo conseguimos. Tenemos ya unos cuantos metros de cables, varias cajas de conexión, tres enchufes y cuatro bombillas, y todo en funcionamiento. Vale, sí, la instalación está a medias, pero ¿qué no está así en esta casa?
El método de trabajo , como de costumbre consistió en la consabida dirección de obra asamblearia y planificación sobre la marcha o viceversa. Yo, a cortar y entubar cables. Del grueso de la instalación (diferenciales, PIAs y circuitos) se encargó el experto en la materia, quien supervisó las pocas tareas comprometidas que delegó en mí: pelar tres o cuatro hilos y colocar un par de fichas.
Sin apenas incidentes, tras unos cuantos juramentos y con algo de retraso sobre el horario previsto conseguimos dejar cumplido (a medias, siempre a medias) nuestro objetivo.
Y a pesar de la hora que se nos había hecho aún hubo recogida de escombros y de baldosas, lo que nos hizo bajar aún más tarde a Huesca, donde yo perdí el autobús a Zaragoza.
Y hasta aquí el reporte de la instalación eléctrica.
...
En el capítulo de agradecimientos, en primer lugar a Jorge, que prefiere permanecer en el anonimato, a Carlos, por facilitarme los contactos con el almacén, a Pilar, por atendernos a la hora de cerrar, a Flor, por sus deliciosos manjares, a Víctor, por sus horas de espera (no me lo tengas en cuenta, la próxima ronda la pago yo) y a Óscar y Silvia, por su hospitalidad y por enseñarme el vídeo de aquí abajo, que viene que ni pintao y se lo dedico a Martín, el bebé más heavy de toda Huesca y alrededores.


Y ya puestos, hago extensiva mi gratitud a todos los que seguís creyendo en este proyecto.
Hasta la próxima.

4 comentarios:

Sánchez Mostolac, Alfonso dijo...

Leyendo lo de "parada en Huesca para la recogida del material" he pasado más bien miedo y susto morrocotudo: ¿se referirá al barbado jubilado bajo de barrio -o barriobajero, tanto da- y al tráfico de pastillas para la tos o será que paró en la carretera a por Cu? Luego caí en la cuenta: lo segundo, fijo. ¡Lástima, también, de farolas sin halitosis*!
Y pobres Young and cía: tanto estilismo para copiarles unos oregoneses de Teruel (que existe por el jamón, que si no de qué).

*Halitosis: dícese de la bombilla farolera** cuyo halo de luz alumbra a los traficantes de pastillas para la tos.
**Farolera: que da a luz pó-ker la enciende el consistorio o misterio correspondiente.

Begoña dijo...

Alfonso, tío: Qué te has tomao?
Te ha sentado mal el nespresso?
Jajajaja

Anónimo dijo...

Bueno, hiciste algo mas que pelar 3 o 4 cables, no?

Te toca ahora arrancarte con el resto... cuando lleguen los materiales y la escalera :)

Begoña dijo...

Bueno, sí, algo más hice, pero es justo reconocer que el mérito es de quien se lo trabaja ;)

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Sí, porfa :-D