El próximo fin de semana serán las fiestas del pueblo. Dadas las condiciones en que se encuentra todavía la casa no voy a hacer una invitación abierta. Como ceremonia iniciática dormir allí va a ser toda una experiencia. Procuraremos no despeñarnos por el hueco de la no-escalera, haremos uso del WC equilibrista, estrenaremos calentador, cocinaremos en hornillo, emplearemos la tienda de campaña (tipi, dulce tipi) a modo de mosquitera.
En fin, igualito que el Burj al Arab (dicho sea de paso y dejando a un lado su indudable mérito arquitectónico, este hotel-icono pone de manifiesto la magnitud que la estupidez humana puede alcanzar).
Si quieres venir, ya sabes, AT YOUR OWN RISK.
Y si no te encuentras a gusto, mira el título de este post.
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Sí, porfa :-D