Ayer, nueva visita a la casa del pueblo.
Ninguna sorpresa, el toldo de la no-cubierta se había ido a tomar viento durante un vendaval, así que ya tengo el chamizo peor que nunca. Toda la estructura de madera empapada y expuesta a la inminente pudrición. Ya estoy pensando con qué teñirla para disimular las manchas que van a salir.
A los del ayuntamiento les ha dado por hacer las obras de la calle a la par que nosotros, con lo que no va a poder llegar material más que con maquinaria alquilada (30 €/día).
Tenemos preparados los zunchos para recibir los canetes del alero, pero visto el desorden que hay en la última planta al carpintero le resulta imposible subir a la cumbrera para medir. Así que a esperar al lunes, que tendrá que estar despejado todo y con los canetes puestos.
Esperan tres semanas por lo menos antes de colocar la nueva cubierta.
cuadragésimo tercer día del estado de alarma. qué bonitas la margaritas
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Hoy hay un poco más de vida en la calle. Primero fueron los árboles y luego
fueron los niños, pero la vida, al final, reaparece. Hoy han dejado salir a...
Hace 6 años
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Sí, porfa :-D